Biografía
Diplomático al servicio de Carlos V, en 1537 fue enviado a la corte de Enrique VIII, donde permaneció hasta el año siguiente sin llegar a apreciar Inglaterra, según confesó en sus cartas y en algún poema. En 1539 recibió instrucciones para la embajada de Venecia, que desempeñó durante trece años: debía mantener a la República en la Liga Santa, evitar una paz por separado con los turcos y vigilar a los agentes franceses, cometido que simultaneó con la representación imperial en Trento, la embajada en Roma y la jefatura de la guardia de Siena. Trató a Aretino, Bembo, Paulo Giovio o Tiziano y reunió una célebre biblioteca de manuscritos e impresos y una rica colección de arte. La pérdida de Siena en 1552 le costó todos sus cargos. Poeta además de diplomático, dedicó una elegía a la muerte de Marina de Aragón.
Fuentes
- Real Academia de la Historia, «Diccionario Biográfico electrónico»
