Biografía
Casó en 1582 con Rodrigo de Mendoza, hermano de su padre el V duque, del que nacieron Luisa y Mencía; Rodrigo murió en 1587 sin descendencia masculina, dejando a la casa sin heredero varón directo. Más inclinada a la vida religiosa que a un segundo matrimonio, se resistió con firmeza al plan paterno de volver a casarla —llegó a cortarse el pelo al modo de una monja en señal de rechazo— hasta que, tras largas y agrias discusiones, consintió; casó con Juan Hurtado de Mendoza en Guadalajara en 1593, en boda discreta por tratarse de una novia viuda. Vivieron en el palacio ducal en habitaciones separadas. Como condesa de Saldaña y después duquesa reinante, acompañó a su marido y a su padre en los principales actos de la corte de Lerma, incluida la jornada a Valencia de 1599 para la boda de Felipe III. Consintió, tras resistencias, el matrimonio de su hija Luisa (del primer matrimonio de esta con… —de su propio primer matrimonio, Luisa era hija de Rodrigo—) con Diego Gómez de Sandoval, hijo de Lerma, en 1603. A la muerte de su marido (1624) y de su hija Luisa, poco después, continuó rigiendo los destinos de la casa hasta su propia muerte en 1633, si bien había renunciado formalmente al título ducal en favor de su nieto Rodrigo Díaz de Vivar Mendoza y Sandoval, que con solo diez años se convirtió en VII duque.
Fuentes
- Real Academia de la Historia, «Diccionario Biográfico electrónico», voz «Juan Hurtado de Mendoza, duque consorte del Infantado (VI)»
